¿Cárcel = Escuela?

“Desde el principio, la prisión debía ser un instrumento tan perfeccionado como la escuela, el cuartel o el hospital y actuar con precisión sobre los individuos. El fracaso ha sido inmediato, y registrado casi al mismo tiempo que el proyecto mismo “                                

 Michael Foucault

“A los cabros chicos, hay que enseñarles a usar el fuego, para que sean la revolución”

Mediante  la cita anterior quisiera empezar a abordar mi artículo en las siguientes dos premisas:

En primer lugar la siguiente interrogante: ¿Qué nos entrega la escuela?, ¿simplemente “alumnos pasivos” o “estudiantes críticos”? De una u otra forma – y a gusto personal – creo que la mejor respuesta es la de los “alumnos[1] pasivos” que son enviados a una sociedad que actualmente es muy cruel, tanto en lo social como en lo laboral y económico, por no mencionar otros aspectos. Los “estudiantes críticos” que se podría decir que son los que brotan de establecimientos en donde sus PEI destacan por la presencia de la palabra “crítico” los cuales son en mayor parte liceos emblemáticos y uno que otro, no tanto pero, ¿a qué nos referimos cuando decimos un estudiante crítico? No quiero caer en estas diferencias entre cada tipo de estudiante, sino que en lo que estamos haciendo para hacer estas diferencias lo más mínimas posibles. Hace un tiempo escuché a un compañero de año en la universidad decir: “a los cabros chicos, hay que enseñarles a usar el fuego, para que sean la revolución”. Un pensamiento bastante ideologizado, pero si queremos que nuestros educandos sean mentes libres, independientes y por sobre todo en constante aprendizaje. ¿Qué es lo que estamos haciendo para lograr esto?

Habitualmente recorro Gran Avenida, Américo Vespucio, Vicuña Mackenna y Santa Rosa, y es extraño como hace un año todos los colegios que están en estas transcurridas avenidas solo contaban con su respectiva reja. Desde hace seis meses que es era un lugar común ver que tenían sillas (ya que estaban en toma aportando y apoyando al movimiento estudiantil). El punto de discusión no es éste, sino que parte desde lo anterior y radica en que hoy en día estos mismos colegios que tenían una gran cantidad de lienzos en sus rejas, todos coloridos, sillas y mesas, cuentan con rejas MUCHO más altas de lo que estaban, alambres de púas y sin querer exagerar hasta algunos cuentan con cercado eléctrico.  Nuestro amigo Francés (Foucault) nos dice que en su país desde 1820 se constata que la prisión, lejos de transformar a los criminales en gente honrada, no sirve más que para fabricar nuevos criminales o para hundirlos todavía más en la criminalidad.

Sin querer queriendo, como diría el chavo del 8, Foucault tenía más razón de la que pensaba, y hoy en día en nuestra sociedad, nuestra educación se está llevando a cabo dentro  no de cuatro paredes sino de cuatro rejas, cercadas hasta decir basta.

Para concluir, quisiera retomar a Foucault que dice “La prisión fabrica delincuentes, pero los delincuentes a fin de cuentas son útiles en el dominio económico y en el dominio político. Los delincuentes sirven” y a fin de qué esta cita podrán preguntarse, se los digo, si estamos encarcelando el contexto educativo, cuál será la utilidad que le daremos a esos alumnos que egresen de ese sistema y el “tipo” de estudiante que egresa de su liceo-prisión,  ¿Realmente es lo que queremos para nuestro país?, ¿Qué estamos haciendo para cambiar estas rejas?, ¿Cómo podemos enfrentar este desafío en nuestras aulas?

En este espacio siento y tengo la esperanza de que hallaré más de alguna respuesta a estas pocas de muchas interrogantes que tengo.

Solo espero y anhelo con muchas ganas que al final de este camino que comenzamos, tengamos la certeza y la convicción de que las respuestas a estas preguntas las forjemos en conjunto y con respeto ya que necesitamos algo mejor para nuestra sociedad.

Matías Hernández

Estudiante de Pedagogía en Física.

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[1] Desde el punto de vista de la etimología, “alumno” deriva de a = sin; y lumen = luz. En otras palabras un alumno es el “sin luz”.

Foucault, Michael (1975). Vigilar y Castigar. Buenos Aires: Siglo Veintiuno.


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Acerca de Matías Hernández D.

Estudiante de Pedagogia en Fisica en la UMCE (Ex-Pedagogico), tengo 21 años

Un pensamiento en “¿Cárcel = Escuela?

  1. El tema de los ciudadanos que genera el sistema escolar-carcelario de Chile tiene que ver directamente con las visiones económico-políticas que tienen los gobernantes sobre este país. Sin embargo, frente a ello, y quizás frente a la ausencia de un programa escolar oficial diferente; solo queda la resistencia por medio del trabajo en el aula; trabajo que busque inculcar en el individuo la capacidad de ver y de enfrentarse a lo que el sistema escolar-carcelario le esta haciendo para así poder tener al menos, una herramienta con la cual resistir dicho impacto.

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