La conversación de metro

“Debería haber estudiado para párvulos… el otro día mientras me mataba estudiando ecuaciones, ellas estaban creando canciones para los niñitos…. esa era su prueba, ¿podih creerlo?”

Bajé las escaleras, llego el metro al andén, se abrieron las puertas, sonó el pito característico ligado a un “comienza el cierre de puertas”, me subí, y ahí, apretada me afirme del mismo fierro en que dos jóvenes estudiantes universitarias (era obvio) se tomaban. Llegué creo al principio de la conversación.

La de pelo castaño oscuro reclamaba por la cantidad de trabajos que tenía que hacer, que no disponía tiempo, que estaba cansada, que pidió no sé cuántos libros en la biblioteca y que casi no había dormido, la otra, la más delgada, se enojaba porque cálculo 2 era un martirio, y no concebía como algo tan lógico no entraba en su cabeza…

Ambas alegaban y contaban sus historias, sus obligaciones, sus quehaceres diarios, etcétera, y yo claro, también pensaba en todo lo que me tocaría hacer esa tarde… hasta que algo interrumpió mi lista imaginaria de tareas y me hizo poner aun más atención a lo que hablaban mis “acompañantes de viaje”. La más delgada luego exteriorizar todo lo que necesitaba terminó con la frase que hizo ‘clic’ en mi cabeza: “debería haber estudiado para párvulos… el otro día mientras me mataba estudiando ecuaciones, ellas estaban creando canciones para los niñitos…. esa era su prueba, ¿podih creerlo?” a esta frasecita la de pelo castaño responde: “pff, el otro día también, lo único que hacían era cortar papeles y hacer monos, ¿qué onda? Así cualquiera, me voy a cambiar de carrera (risas)”. Ahora, no sé ni me pregunten de qué hablaban después de eso, porque yo me perdí en la frase.

A modo muy personal, desconozco que hacen las personas estudiantes de educación de párvulos en sus clases, y cuáles son sus pruebas o de qué constan sus trabajos, pero si esas fueran realmente sus evaluaciones, ¿está mal? Me surgieron varias preguntas y como no tengo certeza de lo modos  o pautas en sus pruebas, me cuesta aun más poder analizar.

“Trabajan para los más pequeñitos, y los jardines infantiles se caracterizan por ser coloridos, llenos de dibujos, con música, buenos juegos y dinámicas, “tías” con estudios de psicología, etc., entonces… ¿debería criticarse que una de las evaluaciones sea crear una canción?”

Trabajan para los más pequeñitos, y los jardines infantiles se caracterizan por ser coloridos, llenos de dibujos, con música, buenos juegos y dinámicas, “tías” con estudios de psicología, etc., entonces… ¿debería criticarse que una de las evaluaciones sea crear una canción? Yo sé y entiendo a qué se referían mis acompañantes de metro (cosa que a todo esto me cuenta explicar pero que, al igual que yo, supongo también entenderán ustedes) pero si hablo desde el concepto de “dificultad” puedo caer en un gigantesco error, ya que está de más decir cuan abismantemente subjetivo es ese criterio.

No pretendo estudiar la malla curricular de la carrera en equis universidad, ni analizarla e intentar “mejorarla” porque no me corresponde, pero esta conversación sin duda me marcó, tanto como para cuestionarla y compartirla con ustedes lectores.

Que difícil es ponerme en ambos lugares y no lograr posicionarme en ninguno de los dos polos por encontrar razones importantes y dignas de defender por ambos lados.

 No sé si será “básica” la formación y muy complejo el trabajo, no sé si la formación esta en igualdad de relación con las tareas a posteriori, o si tanto la formación como el trabajo son inmensamente complejos, mas creí muy importante compartirlo mediante este canal, tal vez así ustedes sean partícipes de esta conversación de metro.

Anuncios

Trabajo por Proyectos: ¡Una idea simple con resultados asombrosos!

Para seguir en la línea de mi entrada anterior, me tomaré la licencia de ejemplificar la metodología de planificación por proyectos con una experiencia que llevé a cabo durante el segundo semestre del año 2011 con un primer año medio del Colegio Técnico-Profesional Aprender de La Pintana. Los detalles del contexto de ejecución podrán desprenderse de las actividades y su justificación.

La unidad en cuestión es la número 4, toma su nombre del ajuste curricular del año 2009 para primer año medio. La  primera experiencia de aprendizaje (este ejemplo consta de dos), se denomina de esa manera porque la idea es trabajar el diálogo y la discusión argumentada. De fondo está el hecho de enseñar este tipo de habilidad tempranamente dado que la etapa por la que atravesarán prontamente l@s jóvenes será muy compleja, y es importante despertar en ell@s la curiosidad por encontrar respuestas de manera correcta, dialogando con su contexto y aprendiendo a discutir y/o valorar la información que el mundo les proporcione. Por ello es interesante el OFT propuesto, porque la idea es que l@s estudiantes busquen en el mundo las herramientas correctas para construir su identidad. Lo que se hará aquí es propiciar situaciones en que tengan oportunidad de construir los criterios para discernir más conscientemente y tomar las riendas de sus decisiones con madurez y altura de miras. En ningún caso se trata de solo mostrar un camino, la idea es que ell@s exploren y comiencen a solidificar su propia verdad.

Los APES no son necesariamente lo primero que se debe buscar, recuerden que este es un proceso cíclico: Evaluación – Secuencia – OFT – OF – APES – Indicadores – actividades – recursos – tiempo – valores – habilidades – contenidos – evaluación. Cada paso implica a los demás, por lo que antes de lanzarse a escribir es bueno reflexionar correctamente los criterios que utilizaré en cada caso y armar esquemas mentales que puedan ser pasados al papel para orientarlos según los propósitos curriculares y profesionales de cada caso.

Como puede apreciarse, los APES están ordenados por su aparición en el ajuste curricular. En el caso de esta actividad, se proponen los 9 que aparecen allí divididos por su área de especificidad o eje curricular. No recuerdo si el OFT está necesariamente alineado con estos APES, pero si lo está o no, ¿acaso importa, colega?

De estos aprendizajes se desprende el OFT buscado y viceversa. Cada una de las cosas que buscaremos que aprendan deberán orientarse al conocimiento de sí mismo y a la relación con su contexto particular. ¿Ven que no es difícil?

Una de mis cosas preferidas es buscar los métodos para cubrir los problemas de mi día a día. En el colegio, en pleno invierno, uno de los problemas más graves es la inasistencia a clases. Lo muestran las subvenciones y claramente nuestra experiencia diaria. Además de ello, veamos un problema común en los jóvenes. Su etapa vital está llena de contradicciones. Muchas de ellas ganan su atención más fácilmente que la escuela, por lo que es necesario trabajar una actitud tan importante como la responsabilidad. Los estudiantes en cuestión no se caracterizaban por ser los más responsables, por lo que fue necesario idear un pequeño sistema (a todas luces conductista) para fomentar su interés y participación. Como la idea no es obligarlos (porque eso decanta siempre en un rechazo hacia la asignatura) se explotará su interés en lo lúdico, creando un desafío a cumplir completamente transparente, sin sorpresas a la hora de ser calificados.

Si usted cree que muy “tirado de las mechas” tanta parafernalia, pruebe lo siguiente: Abra Word, escriba “Amor y paz” (con la mayúscula y sin comillas); seleccione el texto y busque la fuente “Webdings” tamaño 48 y ¡voilá! ya tiene un set de 8 medallas. Copie y pegue el texto toda la página y luego imprímalo en un papel autoadhesivo. Es recomendable que le pida al colegio que financie tinta y papel, no es un gasto tan grande y si se justifica bien, le dirán que sí. Si no, bueno, hágalo con stick-fix.

Las lecturas de la unidad son otra de las cosas importantes. Cada lectura debe estar justificada. Estoy absolutamente consciente de la dificultad de los libros escogidos. Sé que son difíciles de trabajar en contextos con bajos índices de lectura, sin embargo me permito aclarar que esta es la unidad 4 del año, por lo que cada una de las dificultades que los y las estudiantes puedan encontrar en estos textos fueron trabajadas en el semestre anterior.

Se partió por el realismo juvenil, luego entramos a la ficción con Cortázar (de lo más simple a lo más complejo) y luego al realismo social. Se trabajaron habilidades de lectura superficial y profunda, de forma secuenciada y se insistió transversalmente en el trabajo con vocabulario en contexto. En esta unidad es necesario pasar directamente al diálogo. Pero no a cualquier diálogo, al diálogo inteligente que plantean las obras de Moliére, al diálogo que explora la naturaleza humana en sus diversas dimensiones a través del humor y el arquetipo social, al diálogo que les permita ver a l@s estudiantes que podemos vivir en tiempos digitales, pero seguimos en el fondo teniendo los mismos vicios de siempre.

Cada libro será asignado a un grupo de trabajo, por elección democrática y si no hay concenso, azar. Así podremos trabajar con cuatro historias en vez de una. Si un@ de ustedes, colegas, prefiere trabajar con solo uno, es absolutamente válido. Si desea explorar 4 ó más dimensiones de un mismo tema ¡fantástico!, pero recuerde variar, por lo menos, en la perspectiva de tratamiento, para hacerlo más atractivo.

Y sobre el GPS (uno de mis chuches favoritos), comentar que es un programa de curso. Se entrega al comienzo de cada unidad para servir de guía de viaje a l@s estudiantes (GPS=GuíaParaSeguir). Aquí una captura de la tapa:

Básicamente es una herramienta de organización y de información general de las evaluaciones.

Este sitio es muy útil. Si se fijan, se trata de una síntesis de los objetivos propuestos. Las palabras utilizadas no son al azar. Si leen con atención, se darán cuenta que es un nivel de lectura medio. No es un texto simple, pero tampoco es tan extraño. Cada una de las ideas expresadas allí tiene una potencialidad discursiva increíble. Podemos trabajar palabra a palabra con l@s estudiantes, analizar, interpretar, compartir, complementar la idea. Así nos aseguraremos de rescatar sus inquietudes e intereses y orientar nuestra ejecución sobre la marcha. Como ven, este modelo aún cuando es complejo, nos otorga mayor libertad de acción y mejor piso de entrada.

Al principio cuesta que l@s estudiantes se acostumbren a tanto esquema, pero créame, colega, cuando le digo que en la perseverancia está el éxito. Esta sección permite ir eliminando frases como “¿cuál era el libro que había que leer para la prueba del lunes, profe?”, o “¡cabros! ¿cuándo es la prueba del libro?”. Además permite plantear una reflexión interesante al comienzo del curso, discutiendo el objetivo valórico y explorando las propias metas que los estudiantes se trazan. ¡Es muy rica esta clase!

Lo siguiente es una idea que tomé del colegio donde trabajo. Nunca la conocí teóricamente hasta hoy, pero entendía lo práctica que era y la utilidad que podía darle. Se trata de la famosa “hoja de logros”, un mapa metacognitivo que se reflexiona antes de la unidad y después en conjunto con l@s estudiantes. En algunos casos, la verdadera utilidad se esa hoja se desecha, porque no se revisa, se pierde y se olvida. Sin embargo piensen en los posibles usos, al final de este cuento o en cada pausa que hagamos para evaluar, es increíble tener una hoja que puedas mirar como un ‘check list’ y medir tu propio desempeño de forma cada vez más honesta y autónoma. A esto se refiere evaluar continuamente, a esto y a la metodología de bitácora, de portafolio, de integración curricular, etc.

Mi visión es que se les debe entregar autonomía a l@s estudiantes poco a poco, para que vayan encontrando su propio método de aprendizaje, su propia metodología evaluativa y creativa. Por ello trabajo con muchas rúbricas, con hojas de autoevaluación y coevaluación, guías de auto-aprendizaje y textos reflexivos.

La evaluación debe estar clara desde el comienzo. No creo que haya mucho que decir en torno a esto. Tenga siempre presente dar espacio para la organización. trabajando con esquemas y formas atractivas. Acá usted le puede poner creatividad.

Puede presentar esto en tablas, con formas, con márgenes, etc. La creatividad no se debe dejar nunca de lado. Mientras más atractivo sea el instrumento entregado, menos resistencia. La publicidad vende con la imagen, ¿por qué no tomamos un recurso en vez de solo criticarlo?

Cada uno de nosotr@s lleva un relacionador/a públic@, un/a psicólog@, un actor o una actriz, un/a artista visual, un/a hacker computacional, un/a publicista, un/a diseñador/a, un/a periodista, y hasta un poeta o una poetisa, ¿por qué no explotarlos?

De aquí en adelante esa será la herramienta fundamental. Cada uno de nosotr@s tenemos una historia, una vivencia, un taller, un interés, un sueño frustrado que no tiene por qué serlo. Somos profesionales, si somos buenos en lo que hacemos podemos permitirnos muchas libertades, cada una de ellas nos entregará nuevos aprendizajes y, por qué no decirlo, diversión, gozo con lo que hacemos.

Perdamos el miedo a lo que dirán nuestros estudiantes de nosotr@s, ser alegres y transparentes es una herramienta hermosa. El respeto se gana en la medida en que respetamos. Solemos predicar mucho esa frase, pero nunca la aplicamos. Pasamos por encima de nuestr@s estudiantes, los arrollamos con autoritarismos y frases hechas que escuchamos alguna vez en la escuela normalista a la que fuimos. Cambiemos esto y abrámonos a la bondad de los corazones de l@s niñ@s, no los corrompamos con miedos y dictaduras encubiertas en nuestras aulas, somos mejor que eso, colegas, mucho mejor que eso. Respetemos y seremos respetados.

Si les soy sincero, colegas, ese ha sido mi secreto para la felicidad…

Profesor Aldo Lobos

Cuando la creatividad aparece, envía a paseo al tedio y a la obligación

“Creo que nuestro objetivo mayor debiera ser que nuestros alumnos sean aprendices, no de nuestras materias o asignaturas, si no aprendices sobre ellos mismos, respecto de los gatillos que nosotros les presentamos, para que se reconozcan en sus respuestas y los comportamientos que de ellos nacen, viéndose a sí mismos como la fuente de donde provendrá su propio disfrute y camino, y que nuestra entrega sería la puesta en escena del azar y sus obstáculos frente a ellos mismos”

Cuando el tedio y la obligación aparecen, la creatividad huye despavorida. Y desde ahí, ¿qué ganas de aprender, de crear o de construir nos quedan? ¿Qué ganas de entregarnos? ¿Qué ganas de compartir, de escuchar al otro, de validarlo como tal, de potenciar nuestras habilidades o talentos? ¿Qué ganas de crecer y de contribuir(nos) aparecen?

Viendo, escuchando, reflexionando y compartiendo, estamos insertos en una sociedad en donde los derechos van primero que los deberes y ahí es donde nos entrampamos, exigiendo condiciones de satisfacción que no siempre ameritan a nuestro nivel de entrega, a nuestros resultados o a nuestra a veces tibia responsabilidad y/o competencia.

¿Qué nos pasa cuando escuchamos frente a nosotros la palabra “deber”? ¿Y cómo reaccionamos frente a la palabra “derechos”? Sin duda, la segunda mencionada nos mueve mucho más que la primera en nuestro hoy.

¿Y aún nos sorprende que nuestros alumnos, padres y apoderados exijan una educación gratuita y de calidad, antes que el cumplimiento mínimo de deberes, tareas y trabajos que desarrollarían en forma básica y primera algún talento o habilidad que estos posean? Porque nuestra pega no va en enseñar nada, sino que va en el despertar las ganas del descubrir lo que hay en su cada uno, utilizando como medio para lograr esto alguna de nuestras materias preferidas, con el fin de que cada uno de nuestros alumnos brille en su máximo esplendor, incorporando aprendizajes que sean significativos para ellos y así potenciar una educación libre, llena de disfrute y por ende que los  acerque al éxito, que sería la realización de sus sueños… ¿No es acaso éste nuestro propio sueño?

¿Qué estamos diciendo y mostrando a nuestro entorno? ¿Cuán coherentes somos desde aquí respecto de nuestros discursos sobre una educación cálida, comprometida, grata y libre? ¿Qué están escuchando nuestros alumnos, si entre nosotros nos estamos tapando la boca e invalidándonos sobre lo que sentimos, vivimos y experimentamos?

Nuestra inteligencia es poner nuestra sabiduría al servicio de nuestros objetivos. Y nuestra sabiduría proviene de lo que hemos vivido, de lo que nos ha hecho sentido y no de sobre lo que hemos leído o visto como simples y perfectos decodificadores.

Creo que nuestro objetivo mayor debiera ser que nuestros alumnos sean aprendices, no de nuestras materias o asignaturas, si no aprendices sobre ellos mismos, respecto de los gatillos que nosotros les presentamos, para que se reconozcan en sus respuestas y los comportamientos que de ellos nacen, viéndose a sí mismos como la fuente de donde provendrá su propio disfrute y camino, y que nuestra entrega sería la puesta en escena del azar y sus obstáculos frente a ellos mismos.

Hemos albergado por años, que la intelectualidad es el espacio desde donde crecemos y debemos aprender en nuestras escuelas, liceos y colegios, premiando al más inteligente, al que se traduce como el niño o joven que acumula mayor cantidad de sietes en sus asignaturas, aun cuando en materias como arte, música y educación física no brille ni destaque tanto. Y lo hacemos, aun sabiendo que sus resultados no siempre han sido alcanzados en forma fidedigna ni menos honesta.

¿Qué nos está pasando, entonces? Sé que ninguno de nosotros, los comprometidos con el tema, estaremos de acuerdo con esta mirada ni menos querremos mirarla como un algo que sí está ocurriendo e intentaremos buscar mil respuestas que nos salven y justifiquen frente a este desencanto.

¿Qué nos está pasando?

¿Será que estamos atrapados en una intelectualidad que ya no se sostiene por sí misma y que está pidiendo a gritos despertar nuestra emocionalidad y a nuestra corporalidad al servicio de nuestras metas?

¿Será que nuestras emociones reconocidas, que no temidas por nosotros mismos, puestas al servicio de nuestros nortes, nos estarán pidiendo aparecer para hacer su magia frente a esta nueva realidad que no se sostiene ya tan solo con una sola área, potenciada en un 90% en nuestras aulas?

Les envío un abrazo entremedio de estas líneas. Y les entrego mis preguntas, con muchas ganas de oír las suyas, con el fin de despertarnos, validarnos y llamarnos a la acción. Sí, porque nuestra actitud es el contexto y la responsable, entre otros, de nuestros resultados.

Y es que cuando la creatividad aparece, envía a paseo al tedio y a la obligación.

Alejandra Plaza Arancibia
Profesora de Lenguaje
Coach Ontológico y Corporal