Lo que realmente me enseñó la escuela

Varias veces me he preguntado qué nos enseñaron realmente en la escuela.

"Me dijeron que era nuestro segundo hogar, pero llegada la hora nos correteaban para que nos fuéramos. Cargando pesadas mochilas, llenas de libros y cuadernos; vacías de sueños, anhelos e ideas"

Me dijeron que era nuestro segundo hogar, pero llegada la hora nos correteaban para que nos fuéramos. Cargando pesadas mochilas, llenas de libros y cuadernos; vacías de sueños, anhelos e ideas.

Me dijeron que creían en mí, pero antes de cada prueba respondí un cuestionario, hecho en base al cuestionario anterior y en el que se basaba la prueba que se supone se basaba en toda la materia; luego las preguntas eran las mismas.

Me dijeron que seria el futuro de la nación mas cuando elegí ser humanista me llamaron flojo, vago y huevón.

Tuve ramos de música, pero solo me enseñaron a tocar una flauta dulce. No me dieron clases de canto o de guitarra; y sobre la historia de la música… la vi en una clase Express con un profesor de reemplazo.

En matemáticas, a excepción de los que fueron ingenieros, creo que no muchos supimos como aplicarlas a nuestra vida diaria más que por instinto.

Nadie nos dijo que el lenguaje era lo más importante.

Nadie nos enseño que un pueblo sin conciencia de su historia es un pueblo sin memoria.

No aprendí a ponerme un condón en biología, en vez de eso nos mostraron una película de monitos que tenían sexo en una salida  de santiago. Y después de eso, a acostarse.

La filosofía la aprendí bien, sobre todo aprendí que para el resto de la gente la filosofía era una estupidez que no te llevaba al éxito.

"Nadie nos mostró un camino, una vía de escapatoria a esta sociedad vuelta loca, a esta sociedad consumista, autocomplaciente; explotada por unos pocos, pensada para el trabajo primario-extractivo y no para el manufacturero; esta sociedad de eufemismos, de políticos fríos frente a la naturaleza y al dolor humano"

Me vigilaron en los recreos como se vigilas a los reclusos, simplemente así. Pero no se preguntaron cuando alguien que decía ser mi familiar iba a buscarme en medio de las clases.

Jugué a la pelota, al basketball, al handball, pero nunca me dijeron que aun así durante esas dos horas de ejercicio era una persona sedentaria.

A pesar de que jugando cartas coleccionables, Magic, Pokemon, Lucha Libre, etc.  aprendí ingles y a pensar mejor cada situación problemática, me dijeron que era malo y me las quitaban cada vez que me las veían.

En las reuniones de apoderados, vi a los padres y profesores; figuras de madurez y compostura; discutir como niños en kinder y pelear por estupideces como el ego, el dinero, o la intolerancia.

De la religión mejor ni hablar, tuve que enterarme por mi cuenta, en un país laico, que existían otras religiones además de la cristiana.

Arte! En arte vi a mi profesor agarrarle el trasero a mi profesora y solo pinte, y pinte, y pinte.

Por ahí escuche que lo que no se aprendía en casa se aprendía en el colegio, de ahí lo de segundo hogar, el problema vino cuando lo que no me enseño mi padre tampoco me lo enseño la escuela.

Vi a mis profesores burlarse de otro, enseñándome que de la homosexualidad había que reírse. Y me reí con ellos.

"Nos burlamos de los achinados, de los mas morenos, de los delicados, de los que tardaban en aprender, de los tartamudos, de los feos (¡quiénes éramos nosotros para determinar eso!) de quienes se nos antojo a cada momento; y nadie se paró a decirnos que la normalidad no existe, que la vida se hace vida en la diversidad, el respeto y la tolerancia"

Nos burlamos de los achinados, de los mas morenos, de los delicados, de los que tardaban en aprender, de los tartamudos, de los feos (¡quiénes éramos nosotros para determinar eso!) de quienes se nos antojo a cada momento; y nadie se paró a decirnos que la normalidad no existe, que la vida se hace vida en la diversidad, el respeto y la tolerancia.

Pague por ir a la escuela con ropa de calle, y ningún profesor me mostró el sinsentido de ello.

Nadie nos mostró un camino, una vía de escapatoria a esta sociedad vuelta loca, a esta sociedad consumista, autocomplaciente; explotada por unos pocos, pensada para el trabajo primario-extractivo y no para el manufacturero; esta sociedad de eufemismos, de políticos fríos frente a la naturaleza y al dolor humano; nadie nos preparo para vivir; para vivir en una sociedad así; nadie nos preparo para soportarla pero lo pero, lo realmente triste, lo verdaderamente escalofriante; nadie nos dio siquiera una pita de cómo cambiarla.

En fin, un montón de etcéteras; solo pasaba por aquí a preguntarme que me enseño realmente la escuela.

Me quedo con lo que un solo profesor repitió como un loco cada día “lo que no sirve para la PSU, sirve para la vida”. Ojala muchos mas hubiesen sido como él.

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