Una Buena Mezcolanza

"Para una educación como la de Chile (y con humildad lo digo) sin duda es necesaria la multiplicidad y variedad a la hora de realizar evaluaciones, la mezcla de ensayos cortos con preguntas de selección seguro brindarían al profesor una visión más completa de lo que aprendió el estudiante..."

Una prueba estandarizada: una prueba de selección múltiple. En el colegio quien no protestó por lo que significaba una prueba de desarrollo: ortografía, redacción, gramática y una serie de elementos hacían que la respuesta en dicha evaluación se convirtiera en grandes mandíbulas de inseguridad mientras plasmaba en el papel. Hoy es bueno replantearme y replantearles el tema. En una prueba de desarrollo y, yendo bien al grano, puedo saber si la estrategia utilizada para  explicar a mi alumnado fue la correcta o no, si supe dar a conocer de manera clara cada hecho, ejercicio u ecuación dependiendo de mi especialidad, se puede notar si un error pequeño es o fue parte de un esparcimiento o simple distracción, si conoce o no el tema, en el fondo, si sabe de lo que habla. Cuando pedimos que el alumno redacte un ensayo breve, en el fondo pedimos que haga suyo el hecho, que demuestre, que opine, que busque en ese mar de conocimientos datos que le ayuden a apoyar lo que escribe, discrimina, distingue, comprende, ordena, completa y se cuestiona, mas ¿qué pasa en una prueba tan enmarcada en un formato como lo son las prueba de selección múltiple? Pueden ser más “fáciles” para el profesor, llevaderas, con poco tiempo para invertir en la corrección, cómodas incluso, pero ¿reflejan realmente lo que el alumno aprendió? Existe poca información: un circulo ennegrecido o tachado es sólo lo visible en una prueba de este tipo, no hay mayor información opinión o búsqueda, no existe ese nexo que hace el alumno entre lo que dijo el profesor, lo que retuvo, lo que estudió, lo que entiende. Es bueno aclarar que con esto no digo que este tipo de evaluación sea mala o no sean útiles, por el contario, sino que simplemente no entablan esa relación alumno/profesor que cualquier docente con vocación quiere tener en cuanto a contenidos y enseñanza, ¿se imaginan tomar la prueba SIMCE (Sistema de Medición de la Calidad de la Educación) con una evaluación tipo ensayo? Está más que claro que no sería la mejor de las opciones, es una prueba aplicada a grandes cantidades de estudiantes y necesariamente la optimización de tiempo es importante en estos casos, pero entonces se debe tener en cuenta, que los datos arrojados no siempre reflejan el real aprendizaje del niño… La PSU (Prueba de Selección Universitaria) es otro buen punto. Para una educación como la de Chile (y con humildad lo digo) sin duda es necesaria la multiplicidad y variedad a la hora de realizar evaluaciones, la mezcla de ensayos cortos con preguntas de selección seguro brindarían al profesor una visión más completa de lo que aprendió el estudiante, una “comparación” y por supuesto una forma de conocer de manera más acabada los frutos de mi trabajo.

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