Trabajo por Proyectos: Seleccionar el corpus de lectura

“Un buen corpus es diverso, pero a su vez permite entender que desde el primer texto hasta el último están conectados de alguna manera. El simple ejercicio de armar un buen corpus lector permite llegar a mejor puerto con los objetivos formativos particulares”

Siguiendo con la serie de artículos sobre la metodología de trabajo por proyectos, esta vez me gustaría presentar algunas claves a la hora de seleccionar los textos a utilizar. No se trata de información exhaustiva, pero puede ser un buen pie de inicio para una correcta planificación.

Por lo general la selección de las lecturas es uno de aquellos procesos que creemos que podemos justificar, pero que a la larga no lo hacemos. Los y las jóvenes ya no leen lo que les entregamos… ¿por qué será? Sencillo. Porque al igual que en muchos otros ámbitos, los y las docentes nos creemos dueños de la verdad a la hora de elegir un libro. “Lee éste y no aquél, porque éste sí es literatura” se suele escuchar en las aulas. Sin embargo, la elección de los libros debe estar más allá de criterios meramente subjetivos, nacidos de las mañas y de la formación particular de cada profesional.

Para evitar caer en ese tipo de vicios, les presento un nuevo paso de la metodología que utilizo: la creación de un corpus de lectura. Créanme cuando les digo que seguir estos criterios siempre me ha dado resultado. Espero que este trabajo reemplace muchos de los “porque sí” que rondan nuestras aulas.

Criterios para seleccionar un Corpus de Lectura

En primer lugar es necesario atender a los criterios bajo los cuales se selecciona un corpus si la opción metodológica es la enseñanza de una lengua en relación con la literatura y las manifestaciones culturales de una sociedad determinada. Tales criterios podrían desglosarse de la siguiente manera:

  • Interés del tema para los alumnos concretos: Es necesario entender que no todos los estudiantes se interesarán por los mismos temas, por lo que se debe atender a la diversidad y al contexto específico en el cual se va a proponer un corpus. Quizá la propuesta pueda nacer del diálogo con los estudiantes y así facilitar la motivación por la lectura.
  • Nivel lingüístico del texto: Este criterio se relaciona con el anterior, debido a que el docente debe conocer el nivel ante el cual va a enfrentar al estudiante, considerando sus conocimientos previos y la preparación tanto lingüística como intertextual a la hora de proponer una lectura, de lo contrario esta puede resultar poco motivante y hasta punitiva en algunos casos.
  • Calidad: lenguaje elaborado, riqueza de vocabulario, temas interesantes y atractivos, belleza, etc.: Es necesario entender que el nivel lingüístico de un texto, si bien es un criterio, no debe dejar de lado la riqueza que éste puede otorgar al estudiante. Se trata de simplificar pero sin dejar de lado el hecho de que el texto propuesto debe contener una dificultad abordable que permita el desarrollo integral del lector y su re-creación efectiva.
  • Vinculación del motivo del texto con las experiencias personales y emocionales del alumnado: Sin duda es fundamental que la literatura permita una cierta identificación a los lectores. Basándose en la premisa que se refiere a que la literatura permite al lector vivenciar situaciones y posicionarse ante temas para desarrollar su criterio y su madurez, es esencial escoger bien las obras de acuerdo a aquello que pueda hacer sentido a los estudiantes y les permita formarse y crecer en su lectura.
  • Relaciones del texto con otros textos, otras artes, otras culturas u otros conocimientos que permitan ir “más allá”: La literatura entendida como un meta-género en el que confluye una infinitud de manifestaciones exige seleccionar en relación con aquellas conexiones, debido a que mientras más y mejor se desarrolle el intertexto lector de los estudiantes, más sencillo será para ellos descifrar nuevos mensajes que les permitan ampliar sus horizontes. Por ello es necesario conectar el corpus escogido con múltiples opciones derivadas de los objetivos formativos que tenga el maestro.
  • Capacidad del texto para “disparar” la creatividad: Como ya está dicho, los textos no son estructuras finitas, pueden ser continuados y re-creados por los estudiantes dadas sus cualidades interpretativas y valorativas, por lo que es necesario tener en cuenta las posibilidades adicionales que los textos seleccionados planteen.
  • Potencialidad reflexiva del texto: Tiene que ver con la posibilidad que los estudiantes tengan de pensar y re-pensar diversas temáticas en torno a una situación ficticia que el texto les pueda presentar. Es necesario tenerlo en cuenta debido a las posibilidades de desarrollo cognitivo e incluso afectivo que puede obsequiar la literatura.
  • Posibilidades de desarrollo didáctico: Finalmente es necesario entender la selección de un corpus en relación con la propia propuesta didáctica. No se trata de llegar y elegir un texto, hay que considerar las posibilidades formativas que nos plantee en relación a los objetivos planteados como profesionales de la educación.

El corpus debe responder a una máxima de variabilidad y exhaustividad pertinente a los objetivos. De nada vale ahondar en una sola temática si se va a agotar en sí misma, al igual que no de mucho sirve abarcar una gran cantidad si no se va a llevar a cabo un trabajo de calidad. Un buen corpus es diverso, pero a su vez permite entender que desde el primer texto hasta el último están conectados de alguna manera. El simple ejercicio de armar un buen corpus lector permite llegar a mejor puerto con los objetivos formativos particulares.

Es por esta última razón que la principal tarea de un docente es leer. Recuerde que la primera misión de un educador es educarse a sí mism@ antes de pretender educar a otr@s.

Uso de poesía

“La razón fundamental para elegir la poesía para trabajar en el aula es su vinculación con la subjetividad. La poesía, al no tener una interpretación unívoca, facilita la ejecución de actividades de descubrimiento, de diálogo y de contraste de opiniones”

Una de las manifestaciones artísticas que la escuela ha dejado de lado dada su “complejidad” es la poesía. En primer lugar es necesario remarcar la idea de que la poesía debe ingresar a las aulas: “la poesia, per les característiques que li són pròpies, és un tipus de text amb valor educatiu inigualable i fonamental per captar la realitat, adquirir coneixement i desenvolupar capacitats de comprensió.” (Ribeiro, 2009). Los poemas y fragmentos escogidos deben estar seleccionados con el fin de acercar la poesía a los estudiantes y no alejarlos de ella. Por lo mismo es que se requerirá crear un “clima poético” (Ribeiro, 2009) que contamine cada una de las clases, principalmente a los y las estudiantes. Tal tarea estará a cargo del docente, que debe estar muy consciente de las ventajas que le permite explorar la poesía en un contexto de interés y motivación.

Siguiendo la línea planteada por Ribeiro (2009), el tratamiento de la poesía deberá apartarse de los problemas que lo han aquejado durante el último tiempo. Lo primero es olvidarse de la concepción museológica de la poesía y acercarla a los estudiantes mediante la relación de ésta con sus intereses y sentimientos. En segundo lugar, evitar caer en la concepción de que la poesía es una mera trivialidad dado su aspecto lúdico y centrarse en fomentar la fruición estética y la experiencia imaginativa. En tercer lugar está la capacidad que tiene el docente de poner esta poesía seleccionada en diálogo con otros textos y con las experiencias del estudiantado, enriqueciendo su intertexto lector. Y finalmente, olvidarse de poner la poesía bajo términos meramente utilitaristas, es decir, es necesario explorarla no como una efeméride o como una vía para memorizar nociones gramaticales o retóricas, sino como un objeto artístico lleno de valor.

Al poner el acento en las actividades lingüísticas relacionadas con la construcción de discursos y el intercambio de puntos de vista, la poesía toma un papel central. Bordons y Ferrer (2009) plantean que la razón fundamental para elegir la poesía para trabajar en el aula es su vinculación con la subjetividad. La poesía, al no tener una interpretación unívoca, facilita la ejecución de actividades de descubrimiento, de diálogo y de contraste de opiniones. Esto debe ser central al planificar la secuencia, dado que prácticamente en cada clase en que aparezca un poema, debe existir un espacio para la reflexión y la discusión, sin olvidar la riqueza intertextual que posee la poesía contemporánea (Chanivet, 2009) en relación con los referentes compartidos por nuestra sociedad globalizada.

Así que ya saben, colegas… ¡A leer poesía se ha dicho!

Profesor Aldo Lobos

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Bibliografía.

Bordons, G. y Ferrer, J. (2009). Estratègies didàctiques per treballar la poesia a l’aula. En: Bordons, G. (coord). Poesia y educació, d’internet a l’aula. Barcelona: Graó.

Chavinet, M. (2009). L’ampliació del horitzons culturals de l’alumnat a partir de la poesia contemporània. En: Bordons, G. (coord). Poesia y educació, d’internet a l’aula. Barcelona: Graó.

Ribeiro, J. (2009). El valor pedagògic de la poesia. En: Bordons, G. (coord). Poesia y educació, d’internet a l’aula. Barcelona: Graó.

Trabajo por proyectos: Lengua y Literatura

“La literatura no puede ni debe tener un carácter ornamental en el estudio de una lengua. Es necesario que se entienda que es absolutamente posible – e incluso recomendado – complementar la enseñanza de una lengua mediante la integración implícita y explícita de la producción literaria de tal lengua, debido a la transversalidad que otorga el arte de las letras.”

Si bien el trabajo por tareas o proyectos puede ser aplicado a todas las áreas del conocimiento, el hecho que se lleve a cabo en el área de Lenguaje y Comunicación es fundamental. Esta metodología permite a l@s docentes mayor apertura en cuanto a contenidos, mejor desarrollo de habilidades y la oportunidad constante por parte de l@s estudiantes de vivenciar y comprender su desarrollo como seres humanos.

Por ello es importante que ustedes, mis querid@s colegas de área tomen cartas en el asunto. La asignatura que dictamos está pensada para lograr que nuestr@s estudiantes se sitúen en el mundo y puedan comunicarse con los demás y consigo mismos. Por ello es relevante la planificación correcta de las actividades que se realizarán. Entregarles una guía de comprensión lectora para que ensayen cómo encontrar la idea principal de un párrafo no sirve tanto como creemos. En realidad ese tipo de tareas, cuando se vuelven repetitivas, pierden su sentido y obstaculizan el aprendizaje.

Uno de los principales problemas que provoca ese material es la desvinculación que provoca entre el estudio de la lengua y de la literatura. Tal desvinculación se produce en la medida en que alejamos de los estudiantes la fruición y el goce estético de la literatura en función de objetivos de dudosa reputación (como el SIMCE y la PSU). Es por ello que si tomamos la opción metodológica del trabajo por proyectos, debemos estar muy atentos a cómo realizamos el cruce entre ambas disciplinas, para que ninguna pierda valor.

Enseñanza de la lengua y enseñanza de la literatura

Para comprender las ventajas del trabajo simultáneo de estas dos áreas es necesario diferenciar la competencia literaria de la mera competencia lectora. Leer literatura es mucho más que solo leer, implica la interpretación y la valoración de las obras por parte del lector. La primera relación establecida entre la enseñanza de ambas disciplinas se basa en una premisa extraída de la retórica clásica: “la lengua como una herramienta imprescindible para hacer literatura” (Bordons, 2003; p.7). En este sentido, la enseñanza de la lengua utilizaba como soporte y ejemplo la literatura, mientras que ésta última era abordada (en su estudio particular) desde una mirada historicista.

Con la introducción del paradigma estructuralista, se provocó un cisma entre la enseñanza de la literatura y de la lingüística. Esta última fue abordada de manera artificial, alejada del contexto de producción y enfocada en el desarrollo gramatical a partir de frases elaboradas con el único fin de normar el correcto uso de la lengua. Por su parte, la literatura, comenzó a ser enseñada de manera independiente, como una disciplina con parámetros y teorías propias.

No sería hasta la irrupción en las aulas de la metodología basada en el comentario de textos que el estudio de la lengua y de la literatura volverían a ponerse en contacto. Ante ello surge la necesidad de establecer argumentos que justifiquen esta unión y permitan entender por qué es necesaria una enseñanza conjunta de ambas disciplinas. Tales argumentos giran en torno a las siguientes premisas (Bordons, 2003; p.8):

– La literatura posee un aspecto motivacional, ya que se apega mucho más a los intereses de los estudiantes al abordar temáticas humanas, propias de la vida de cada persona. De este mismo modo posee componentes estéticos y lúdicos que facilitan la re-creación de los lectores y lectoras.

– La literatura aporta a la educación humana, dado que permite vivenciar situaciones que no podrían vivenciarse de otra forma, dando paso a la posibilidad de enriquecer la experiencia de los sujetos.

– La ampliación del conocimiento cultural, ya que permite a los sujetos dialogar con las convenciones, costumbres, tradiciones, etc., de una determinada cultura, permitiendo su integración más allá del simple conocimiento de la lengua.

– Permite, además, un desarrollo cognitivo al propiciar el posicionamiento de un individuo en relación con distintas temáticas que el texto literario presenta relativizadas o mediante el uso de diversas voces narrativas, por ejemplo. De esta forma el lector de literatura puede crecer o madurar, desarrollando un espíritu crítico.

– Desarrolla la comprensión lectora y la capacidad expresiva, ya que permite que el lector pueda enfrentarse a situaciones contextualizadas que facilitan su interpretación y la adquisición de nuevas expresiones y usos lingüísticos que derivan en el posible crecimiento de su propia creatividad.

“La educación es un proceso esencial en la medida en que permite crecer mediante el conocimiento, fundamentalmente en nuestra dimensión valórica. La literatura facilita este desarrollo mediante su capacidad de otorgar al sujeto la posibilidad de vivenciar acontecimientos que quizá estén alejados de sus posibilidades”

En este punto cobra sentido lo planteado por Codina (2008) acerca de que la literatura no es simplemente una herramienta que complementa la enseñanza de una lengua, sino que se erigiría como una estrategia implícita para fomentar la lectura y complementar el proceso educativo que considera tan importante. La literatura no puede ni debe tener un carácter ornamental en el estudio de una lengua. Es necesario que se entienda que es absolutamente posible – e incluso recomendado – complementar la enseñanza de una lengua mediante la integración implícita y explícita de la producción literaria de tal lengua, debido a la transversalidad que otorga el arte de las letras.

La educación es un proceso mucho más enriquecedor que la simple adquisición de contenidos. La educación es un proceso esencial en la medida en que permite crecer mediante el conocimiento, fundamentalmente en nuestra dimensión valórica. La literatura facilita este desarrollo mediante su capacidad de otorgar al sujeto la posibilidad de vivenciar acontecimientos que quizá estén alejados de sus posibilidades. Sumergirse en la ficción no solo le empuja al desarrollo del goce estético, sino que colabora en la cimentación de las bases de su propia vida, permitiéndole más que simplemente conocer una lengua. Como ya está dicho, el aumento en las posibilidades creativas, expresivas, lingüísticas, comunicacionales, cognitivas, históricas, reflexivas, actitudinales y culturales en general piden a gritos que la lectura literaria asuma un papel central en el proceso educativo.

Relación con el sistema cultural

Alcoberro (2003) destaca la relevancia innegable que tiene la conservación, fomento y difusión del patrimonio cultural de una sociedad en la enseñanza y cuidado de su lengua. La enorme y loable producción cultural en Catalunya, según el autor, ha sido el gran bastión que ha permitido la sobrevivencia de uno de los patrimonios más relevantes de una civilización: su lenguaje. Es así como se forja un nexo indiscutible entre la identidad de un pueblo, su cultura y su lengua, lo que permite señalar lo relevante y necesario que es contextualizar el estudio de esta última en relación con todo aquello que es propio de una cultura.

En la clase de lengua, ya está dicho, la literatura cobra un papel fundamental, dado que una de sus ventajas es la posibilidad de ahondar en el estudio de un sistema cultural. Sin embargo la literatura no es la única posibilidad expresiva, también lo son todas aquellas manifestaciones construidas por una comunidad. Por lo mismo las fiestas, museos, música, teatro, etc., resultan ser valiosos complementos al estudio profundo de una lengua, dado que ayudan a posicionarse de manera mucho más enriquecedora dentro de un sistema lingüístico y entender más claramente sus bases y soportes.

Es por ello que una clase de lengua debe buscar en estos recursos una herramienta esencial, dado que la creatividad y la posibilidad de crear nexos entre las distintas ramas del conocimiento de manera mucho más motivadora que solo restringiéndose al estudio de la lengua. El aumento en el léxico, en la expresividad e incluso en la capacidad creativa de los estudiantes aumenta exponencialmente y permite contextualizar el aprendizaje y volverlo mucho más significativo.

Profesor Aldo Lobos

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Bibliografía

Alcoberro, A. (2003). Llengua, cultura i identitat: tres reflexions. Articles de didàctica de la llengua i de la literatura, Nº. 31, págs. 16-23.

Bordons, G. (2003). Relacions entre llengua i literatura. En: Articles de didàctica de la llengua i de la literatura, Nº. 31, págs. 7-15.

Codina, F. (2008). Llengua, literatura i educació. En: Articles de Didàctica de la llengua i la literatura, N° 45, págs. 111-121.

Trabajo por Proyectos: ¡Una idea simple con resultados asombrosos!

Para seguir en la línea de mi entrada anterior, me tomaré la licencia de ejemplificar la metodología de planificación por proyectos con una experiencia que llevé a cabo durante el segundo semestre del año 2011 con un primer año medio del Colegio Técnico-Profesional Aprender de La Pintana. Los detalles del contexto de ejecución podrán desprenderse de las actividades y su justificación.

La unidad en cuestión es la número 4, toma su nombre del ajuste curricular del año 2009 para primer año medio. La  primera experiencia de aprendizaje (este ejemplo consta de dos), se denomina de esa manera porque la idea es trabajar el diálogo y la discusión argumentada. De fondo está el hecho de enseñar este tipo de habilidad tempranamente dado que la etapa por la que atravesarán prontamente l@s jóvenes será muy compleja, y es importante despertar en ell@s la curiosidad por encontrar respuestas de manera correcta, dialogando con su contexto y aprendiendo a discutir y/o valorar la información que el mundo les proporcione. Por ello es interesante el OFT propuesto, porque la idea es que l@s estudiantes busquen en el mundo las herramientas correctas para construir su identidad. Lo que se hará aquí es propiciar situaciones en que tengan oportunidad de construir los criterios para discernir más conscientemente y tomar las riendas de sus decisiones con madurez y altura de miras. En ningún caso se trata de solo mostrar un camino, la idea es que ell@s exploren y comiencen a solidificar su propia verdad.

Los APES no son necesariamente lo primero que se debe buscar, recuerden que este es un proceso cíclico: Evaluación – Secuencia – OFT – OF – APES – Indicadores – actividades – recursos – tiempo – valores – habilidades – contenidos – evaluación. Cada paso implica a los demás, por lo que antes de lanzarse a escribir es bueno reflexionar correctamente los criterios que utilizaré en cada caso y armar esquemas mentales que puedan ser pasados al papel para orientarlos según los propósitos curriculares y profesionales de cada caso.

Como puede apreciarse, los APES están ordenados por su aparición en el ajuste curricular. En el caso de esta actividad, se proponen los 9 que aparecen allí divididos por su área de especificidad o eje curricular. No recuerdo si el OFT está necesariamente alineado con estos APES, pero si lo está o no, ¿acaso importa, colega?

De estos aprendizajes se desprende el OFT buscado y viceversa. Cada una de las cosas que buscaremos que aprendan deberán orientarse al conocimiento de sí mismo y a la relación con su contexto particular. ¿Ven que no es difícil?

Una de mis cosas preferidas es buscar los métodos para cubrir los problemas de mi día a día. En el colegio, en pleno invierno, uno de los problemas más graves es la inasistencia a clases. Lo muestran las subvenciones y claramente nuestra experiencia diaria. Además de ello, veamos un problema común en los jóvenes. Su etapa vital está llena de contradicciones. Muchas de ellas ganan su atención más fácilmente que la escuela, por lo que es necesario trabajar una actitud tan importante como la responsabilidad. Los estudiantes en cuestión no se caracterizaban por ser los más responsables, por lo que fue necesario idear un pequeño sistema (a todas luces conductista) para fomentar su interés y participación. Como la idea no es obligarlos (porque eso decanta siempre en un rechazo hacia la asignatura) se explotará su interés en lo lúdico, creando un desafío a cumplir completamente transparente, sin sorpresas a la hora de ser calificados.

Si usted cree que muy “tirado de las mechas” tanta parafernalia, pruebe lo siguiente: Abra Word, escriba “Amor y paz” (con la mayúscula y sin comillas); seleccione el texto y busque la fuente “Webdings” tamaño 48 y ¡voilá! ya tiene un set de 8 medallas. Copie y pegue el texto toda la página y luego imprímalo en un papel autoadhesivo. Es recomendable que le pida al colegio que financie tinta y papel, no es un gasto tan grande y si se justifica bien, le dirán que sí. Si no, bueno, hágalo con stick-fix.

Las lecturas de la unidad son otra de las cosas importantes. Cada lectura debe estar justificada. Estoy absolutamente consciente de la dificultad de los libros escogidos. Sé que son difíciles de trabajar en contextos con bajos índices de lectura, sin embargo me permito aclarar que esta es la unidad 4 del año, por lo que cada una de las dificultades que los y las estudiantes puedan encontrar en estos textos fueron trabajadas en el semestre anterior.

Se partió por el realismo juvenil, luego entramos a la ficción con Cortázar (de lo más simple a lo más complejo) y luego al realismo social. Se trabajaron habilidades de lectura superficial y profunda, de forma secuenciada y se insistió transversalmente en el trabajo con vocabulario en contexto. En esta unidad es necesario pasar directamente al diálogo. Pero no a cualquier diálogo, al diálogo inteligente que plantean las obras de Moliére, al diálogo que explora la naturaleza humana en sus diversas dimensiones a través del humor y el arquetipo social, al diálogo que les permita ver a l@s estudiantes que podemos vivir en tiempos digitales, pero seguimos en el fondo teniendo los mismos vicios de siempre.

Cada libro será asignado a un grupo de trabajo, por elección democrática y si no hay concenso, azar. Así podremos trabajar con cuatro historias en vez de una. Si un@ de ustedes, colegas, prefiere trabajar con solo uno, es absolutamente válido. Si desea explorar 4 ó más dimensiones de un mismo tema ¡fantástico!, pero recuerde variar, por lo menos, en la perspectiva de tratamiento, para hacerlo más atractivo.

Y sobre el GPS (uno de mis chuches favoritos), comentar que es un programa de curso. Se entrega al comienzo de cada unidad para servir de guía de viaje a l@s estudiantes (GPS=GuíaParaSeguir). Aquí una captura de la tapa:

Básicamente es una herramienta de organización y de información general de las evaluaciones.

Este sitio es muy útil. Si se fijan, se trata de una síntesis de los objetivos propuestos. Las palabras utilizadas no son al azar. Si leen con atención, se darán cuenta que es un nivel de lectura medio. No es un texto simple, pero tampoco es tan extraño. Cada una de las ideas expresadas allí tiene una potencialidad discursiva increíble. Podemos trabajar palabra a palabra con l@s estudiantes, analizar, interpretar, compartir, complementar la idea. Así nos aseguraremos de rescatar sus inquietudes e intereses y orientar nuestra ejecución sobre la marcha. Como ven, este modelo aún cuando es complejo, nos otorga mayor libertad de acción y mejor piso de entrada.

Al principio cuesta que l@s estudiantes se acostumbren a tanto esquema, pero créame, colega, cuando le digo que en la perseverancia está el éxito. Esta sección permite ir eliminando frases como “¿cuál era el libro que había que leer para la prueba del lunes, profe?”, o “¡cabros! ¿cuándo es la prueba del libro?”. Además permite plantear una reflexión interesante al comienzo del curso, discutiendo el objetivo valórico y explorando las propias metas que los estudiantes se trazan. ¡Es muy rica esta clase!

Lo siguiente es una idea que tomé del colegio donde trabajo. Nunca la conocí teóricamente hasta hoy, pero entendía lo práctica que era y la utilidad que podía darle. Se trata de la famosa “hoja de logros”, un mapa metacognitivo que se reflexiona antes de la unidad y después en conjunto con l@s estudiantes. En algunos casos, la verdadera utilidad se esa hoja se desecha, porque no se revisa, se pierde y se olvida. Sin embargo piensen en los posibles usos, al final de este cuento o en cada pausa que hagamos para evaluar, es increíble tener una hoja que puedas mirar como un ‘check list’ y medir tu propio desempeño de forma cada vez más honesta y autónoma. A esto se refiere evaluar continuamente, a esto y a la metodología de bitácora, de portafolio, de integración curricular, etc.

Mi visión es que se les debe entregar autonomía a l@s estudiantes poco a poco, para que vayan encontrando su propio método de aprendizaje, su propia metodología evaluativa y creativa. Por ello trabajo con muchas rúbricas, con hojas de autoevaluación y coevaluación, guías de auto-aprendizaje y textos reflexivos.

La evaluación debe estar clara desde el comienzo. No creo que haya mucho que decir en torno a esto. Tenga siempre presente dar espacio para la organización. trabajando con esquemas y formas atractivas. Acá usted le puede poner creatividad.

Puede presentar esto en tablas, con formas, con márgenes, etc. La creatividad no se debe dejar nunca de lado. Mientras más atractivo sea el instrumento entregado, menos resistencia. La publicidad vende con la imagen, ¿por qué no tomamos un recurso en vez de solo criticarlo?

Cada uno de nosotr@s lleva un relacionador/a públic@, un/a psicólog@, un actor o una actriz, un/a artista visual, un/a hacker computacional, un/a publicista, un/a diseñador/a, un/a periodista, y hasta un poeta o una poetisa, ¿por qué no explotarlos?

De aquí en adelante esa será la herramienta fundamental. Cada uno de nosotr@s tenemos una historia, una vivencia, un taller, un interés, un sueño frustrado que no tiene por qué serlo. Somos profesionales, si somos buenos en lo que hacemos podemos permitirnos muchas libertades, cada una de ellas nos entregará nuevos aprendizajes y, por qué no decirlo, diversión, gozo con lo que hacemos.

Perdamos el miedo a lo que dirán nuestros estudiantes de nosotr@s, ser alegres y transparentes es una herramienta hermosa. El respeto se gana en la medida en que respetamos. Solemos predicar mucho esa frase, pero nunca la aplicamos. Pasamos por encima de nuestr@s estudiantes, los arrollamos con autoritarismos y frases hechas que escuchamos alguna vez en la escuela normalista a la que fuimos. Cambiemos esto y abrámonos a la bondad de los corazones de l@s niñ@s, no los corrompamos con miedos y dictaduras encubiertas en nuestras aulas, somos mejor que eso, colegas, mucho mejor que eso. Respetemos y seremos respetados.

Si les soy sincero, colegas, ese ha sido mi secreto para la felicidad…

Profesor Aldo Lobos